
Había amanecido algo turbio el día, en el aire se respiraba cierta bruma que llamaba la atención a más de un desprevenido que quizás creyó que volvieron las quemas de pastizales.
Sobre el Pasaje Corbatta estaban dispuestas 7 dotaciones de bomberos cuando exactamente a las 9:05 de la mañana, entre una espesa humareda se abrió paso el nuevo DT de la Academia.
"Luces y humo por favor, con uds. ¡Caruso Lombardi!" exclamó una voz en off en la sala de prensa del Cilindro anunciando la llegada del verborrágico entrenador, que ingresó al recinto con la musica de la pelicula Rocky de fondo.
Según se supo, Caruso fue bien recibido en el seno del plantel. Así lo expresó un juvenil jugador, que manifestó que luego de la malograda derrota en el clásico de Avellaneda, afortunadamente el grupo se mostró muy unido: "de hecho, el sabado a la noche nos fuimos todos a bailar a Esperanto", comentó el jugador. "¡¡¡Por Racing, carajo!!!", escucharon varios testigos, mientras chocaban sus copas en el VIP.
Por su parte, Franco Sosa, que la semana pasada se refirió a las sensaciones que tiene el jugador de Racing al entrar al campo de juego, fue el único que se mostró algo preocupado. "Cuando empieza el partido, se te nubla todo", había manifestado en el Diario Olé. Es que teniendo en cuenta el humo que pueda aportar el DT, la visibilidad podría complicarse aún más.
Sumado a esto, había sucedido un entredicho con el presidente de Racing, quien les había reclamado un cambio de actitud de cara al clásico. "de afuera es fácil, puede jugar cualquiera". había declarado el jugador. La respuesta por parte de la directiva no tardó en llegar y fue obvia: "a Lanús, a Huracán y a Independiente también les resulto fácil".
Mientras tanto, hay un cambio de hoja en Racing y la era Caruso acaba de comenzar.
Luces y humo, por favor.






